EQUIPO CON CARÁCTER

Domingo  /  26 de Septiembre, 2021

El carácter tiene que ver con las características de la persona que son adquiridas a lo largo de su vida, no es innato, sino que se aprende en el contexto social. El ambiente donde nos desarrollamos como personas determinará el aprendizaje de un conjunto de hábitos, formas de ser y de pensar. 

Si pensamos que una persona con carácter es sinónimo de intransigente, arrogante, autoritaria, rebelde, que cuestiona, critica y se opone a todo; deberemos replantearnos la definición de lo que significa “tener carácter”. El carácter es un conjunto de rasgos como la integridad, coraje, honestidad y lealtad que nos permiten ser más eficientes en nuestra vida diaria.

El carácter es probablemente la esencia más importante que cualquier persona pueda poseer, debiendo ser trabajado durante toda la vida.

Cuando decimos que un equipo deportivo tiene carácter, nos estamos refiriendo a su personalidad, su estilo definido, forma de jugar, saber cómo llevar la iniciativa, mostrar sus habilidades y destrezas. El carácter está constantemente irradiando, comunicando, trasmitiendo en cada momento de la competición su singularidad.

La pregunta es: ¿Cómo conseguimos incorporar un determinado carácter al equipo? Anoto algunas claves:

Liderazgo efectivo: el entrenador-a deberá ser la persona capaz de ilusionar, movilizar y comprometer a sus jugadores-as.

Sentido de pertenencia: al club que representan y defienden por parte de todos-as los-as integrantes del equipo (jugadores-as, staff técnico…)

Los roles son interdependientes: cada componente del equipo tiene una misión dentro del mismo. Para ello hay que definir, repartir las tareas y tener la necesidad de colaborar entre ellos-as.

Establecer un objetivo: en un tiempo o plazo determinado (temporada). Dicho objetivo será compartido y asumido por todo el equipo. Para que un objetivo esté bien definido y funcione como canalizador y motor de nuestros esfuerzos debe de ser SMART:

     - Específico (Specific)

     - Medible (Measurable)

     - Alcanzable/Acordado (Attainable/Agreed)

     - Realista (Realistic)

     - Tiempo determinado/Planeado por etapas (Time phased)

Realizar un método o sistema de medición: para controlar su progreso, grado de cumplimiento e incluso modificación si el objetivo no se ajusta a lo que pretendemos (sistema de juego, etc.) 

Correcta comunicación: dominar la comunicación verbal y no verbal, buscar el lugar adecuado y controlar las posibles interferencias para facilitar la comunicación, utilizar la escucha activa, la empatía y asertividad. Y, muy importante, recibir feedback del equipo. 

Propiciar la participación e implicación: de los-as integrantes del equipo en las conversaciones, ideas, planteamientos… Los jugadores-as realizan un papel fundamental asumiendo y plasmando en la competición los conceptos entrenados.

Motivar: puede tener dos fuentes, teniendo el entrenador-a protagonismo en cada una de ellas. La intrínseca, motivación generada por el propio jugador-a, y la extrínseca, motivación consecuente de la actividad deportiva.

Resolver los obstáculos y atraer a los “despistados-as”: facilitar y reconducir.

Promover la cohesión del equipo: existe un sentimiento de equipo y sus jugadores-as se sienten orgullosos-as de pertenecer al mismo. La cohesión hay que trabajarla, siendo uno de los aspectos más relevantes del (la) líder.

Cooperación e interdependencia: manejar con eficacia ambas situaciones, tanto la responsabilidad individual como la colectiva de cada jugador-a.

Aprender de los errores: el error forma parte del proceso de mejora, aprendizaje y crecimiento. Lo detectamos, analizamos y corregimos.

Celebrar los éxitos: compensar al equipo por la consecución de las mejoras, del avance, del objetivo.

La destreza por parte del entrenador-a así como la implicación de los propios jugadores-as en el manejo de estas cuestiones, supondrá definir y establecer un carácter propio al equipo. La responsabilidad es de todos-as sus integrantes.